Cuando
Bentley remodeló su Continental GT, anunció que contaría con un motor
V8 de menor potencia que complementaría la gama Continental GT. El
momento ha llegado en forma de vídeo, pero no se han publicado datos
sobre su potencia ni nada similar. Tan sólo nos podemos guiar por los
datos que ofrecen los nuevos Audi S6, S7 y S8, ya que el propulsor V8 de
Bentley deriva directamente del empleado por estas tres joyas de Audi.
Cuando más tiene pinta de convertirse en realidad, no descartamos la posibilidad de que Bentley aumente la gama Continental GT, pero no con un motor más, sino con dos, ya que como hemos dicho, este V8 BiTurbo deriva del utilizado en los S6, S7 y S8. Éstos tienen la particularidad de ofrecer, con un mismo bloque 4.0 V8 dos niveles de potencia: 420 CV en los S6 y S7, y 520 CV en el S8.
Para un vehículo del corte del Continental GT, lo más lógico es que Bentley se decante por el propulsor del S8 con sus 520 CV, una cifra que lo pone realmente cerca de los 575 CV que ahora ofrece el W12 de 6.0 litros con dos turbocompresores que esconde el capó de este gigantesco coupé. El problema de esta mecánica (que puede utilizar Etanol E85 además de gasolina sin plomo) es su nivel de consumos y emisiones, lo que probablemente le obligará a desaparecer en un corto periodo de tiempo, de ahí que se haya pensado en este V8.
Además de esos 520 CV, el 4.0 V8 BiTurbo genera un par máximo de 66,3 mkg (el W12 genera 71,4 mkg) y está asociado a un cambio Tiptronic de 8 velocidades. Esto se trasladará al Continental GT, que ahora cuenta con un cambio ZF de 6 relaciones, mientras que la tracción integral seguirá siendo una de sus ventajas.
En el caso del S8, homologa un consumo de 9,9 l/100 km, lo que lo deja muy por debajo de los 16,5 l/100 km que anuncia el Continental GT con el 6.0 W12, aunque también es verdad que es unos 300 kg más pesado. Pero la verdad que de aparecer con este propulsor, sus prestaciones estarán bastante ingualadas, pues un S8 acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos, mientras que el actual Continental GT lo hace en 4,6 (se igualarian por la diferencia de peso). Eso sí, su velocidad máxima si que dista basatente pues el limitador del S8 no le deja superar los 250 km/h, mientras que el Continental GT llega hasta los 318 km/h.
Visto así, parece claro el decantarse el dia de mañana por el V8 en vez del W12, sin embargo creemos que convivirán el máximo tiempo que les permitan las leyes anticontaminación, aunque solo sea por imágen, pues pocos son los afortunados que pueden presumir de tener un W12 bajo su capó.
Pero es probable que haya un segundo integrante que marcará el escalón de acceso al Continental GT y no sea esta variante de 520 CV, sino una de 420 CV, extraída del mismo bloque 4.0 V8 y que es utilizada en los S6 y S7. Como la versión de 520 CV, cuenta con el sistema Cylinder on Demand, que permite desconectar cuatro cilindros cuando no demandamos todo el potencial de su V8 con el fin de ahorrar carburante.
Cuando más tiene pinta de convertirse en realidad, no descartamos la posibilidad de que Bentley aumente la gama Continental GT, pero no con un motor más, sino con dos, ya que como hemos dicho, este V8 BiTurbo deriva del utilizado en los S6, S7 y S8. Éstos tienen la particularidad de ofrecer, con un mismo bloque 4.0 V8 dos niveles de potencia: 420 CV en los S6 y S7, y 520 CV en el S8.
Para un vehículo del corte del Continental GT, lo más lógico es que Bentley se decante por el propulsor del S8 con sus 520 CV, una cifra que lo pone realmente cerca de los 575 CV que ahora ofrece el W12 de 6.0 litros con dos turbocompresores que esconde el capó de este gigantesco coupé. El problema de esta mecánica (que puede utilizar Etanol E85 además de gasolina sin plomo) es su nivel de consumos y emisiones, lo que probablemente le obligará a desaparecer en un corto periodo de tiempo, de ahí que se haya pensado en este V8.
Además de esos 520 CV, el 4.0 V8 BiTurbo genera un par máximo de 66,3 mkg (el W12 genera 71,4 mkg) y está asociado a un cambio Tiptronic de 8 velocidades. Esto se trasladará al Continental GT, que ahora cuenta con un cambio ZF de 6 relaciones, mientras que la tracción integral seguirá siendo una de sus ventajas.
En el caso del S8, homologa un consumo de 9,9 l/100 km, lo que lo deja muy por debajo de los 16,5 l/100 km que anuncia el Continental GT con el 6.0 W12, aunque también es verdad que es unos 300 kg más pesado. Pero la verdad que de aparecer con este propulsor, sus prestaciones estarán bastante ingualadas, pues un S8 acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos, mientras que el actual Continental GT lo hace en 4,6 (se igualarian por la diferencia de peso). Eso sí, su velocidad máxima si que dista basatente pues el limitador del S8 no le deja superar los 250 km/h, mientras que el Continental GT llega hasta los 318 km/h.
Visto así, parece claro el decantarse el dia de mañana por el V8 en vez del W12, sin embargo creemos que convivirán el máximo tiempo que les permitan las leyes anticontaminación, aunque solo sea por imágen, pues pocos son los afortunados que pueden presumir de tener un W12 bajo su capó.
Pero es probable que haya un segundo integrante que marcará el escalón de acceso al Continental GT y no sea esta variante de 520 CV, sino una de 420 CV, extraída del mismo bloque 4.0 V8 y que es utilizada en los S6 y S7. Como la versión de 520 CV, cuenta con el sistema Cylinder on Demand, que permite desconectar cuatro cilindros cuando no demandamos todo el potencial de su V8 con el fin de ahorrar carburante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario