Piqué. Messi, Xavi, Cesc y Busquets celebran el gol de Alexis en la primera parte del Real Madrid - Barcelona
/ AP
- Los azulgrana dan un recital de fútbol y superan al Madrid con solvencia
- Alexis, Xavi y Cesc remontan el afortunado tanto de Benzema a los 22"
- Los de Guardiola alcanzan a su rival en la tabla, aunque con un partido más
Otro golpe a 'Mou' en el Bernabéu
Impresionante. El Barça no sólo le ha asestado al Madrid un golpe
certero esta noche en el coliseo blanco. Ha demostrado su superioridad
futbolística, ha tapado muchas bocas y a vuelto a poner de muy mala
leche al amigo 'Mou' por enésima vez. Esta vez no han sido ni cinco, ni
seis. Han sido sólo tres, pero en Madrid escuecen igual. El Barça ha
jugado, ha controlado, ha sabido defender e incluso ha remontado un
resultado adverso. La Liga será larga y tortuosa, pero hoy, sobre el
terreno de juego, ha quedado clarito que hay un equipo superior. En
todo; en fútbol, en orgullo y en humildad. ¡Grandes!
No fue un 2-6 ni un 5-0, pero el
FC Barcelona ha vuelto a exhibir frente al
Real Madrid
su mejor fútbol, el ofensivo y de toque que está maravillando a todo el
planeta las últimas cuatro temporadas. Pese a que los blancos
sorprendieron con un tanto en la primera jugada, el
Barça se rehizo con un
Messi
sensacional, una defensa de tres durante casi todo el partido y tres
golazos de Alexis, Xavi con la colaboración de Marcelo y Cesc.
Guardiola optó de inicio por un 4-3-3, con Puyol y Piqué en el eje de
la zaga en detrimento de Mascherano y un ataque formado por Messi, Cesc
y Alexis, con Villa una semana más en el banquillo. Mourinho aparcó el
trivote y optó por su once más ofensivo, con Ozil, Cristiano, Di Maria y
Benzema.
Tito Vilanova, que viajó al margen del equipo en AVE, no se había sentado aún en el banquillo y el
Bernabéu,
a los veintidós segundos, ya celebraba el 1-0 en el marcador tras una
acción infortunada de Valdés. En su intento de ceder el balón con los
pies a Abidal, no logró levantarlo, Di María lo robó y tras un disparo
de Ozil que golpeó en Busquets, Benzema recogió un balón muerto dentro
del área para fusilar a Víctor.
El gol no le pesó ni al meta azulgrana ni a los cuatro defensas, que
siguieron jugando el balón desde su propia portería. Messi se echó el
equipo a la espalda y retrasó unos metros su posición para entrar más en
juego y a los seis minutos aprovechó un resbalón de Sergio Ramos para
plantarse solo ante Casillas, pero su disparo fue desviado in extremis
por el meta blanco.
El
Barça se quedó el balón y el
Madrid
buscó sus opciones a la contra, en el escenario más lógico para los dos
equipos. A los diez minutos, Benzema cabeceó a las manos de Valdés tras
un centro de Di María, y a los veinticuatro, Cristiano, sólo ante el
meta azulgrana, perdonó con un disparo muy desviado.
Como en los últimos partidos, Guardiola no paró de mover sus piezas.
En estos primeros minutos, Iniesta actuó de extremo izquierdo y de
interior, Cesc de falso 9 y de interior y Alexis probó las tres
posiciones de ataque. Desde el centro, el chileno, muy intenso en todas
sus acciones, aprovechó una sensacional asistencia de Messi, tras
deshacerse de tres rivales, para batir a Iker con un potente y colocado
disparo (30').
Con el empate, Pep volvió a sorprender y adelantó a Alves y ordenó
una zaga de tres, con Puyol de lateral derecho y Busquets ayudando a
Piqué en defensa. El cambio táctico acabó de rematar a los blancos, que
perdieron el balón y ya no lo recuperaron en todo el partido.
La segunda parte fue un monólogo azulgrana. A los siete minutos de la
reanudación, Xavi colocó el 1-2 en el marcador con una volea desde
fuera del área que desvió de forma involuntaria Marcelo, pillando a
contrapié a Casillas. El Madrid perdió los papeles y el
Barça
se gustó. Iker evitó un segundo gol de Alexis (16') y Messi rozó el
larguero con un preciso lanzamiento de falta (17'). A los diecinueve
minutos, Cristiano volvió a desaprovechar una inmejorable ocasión de
gol, cabeceando fuera solo ante Valdés, y en la siguiente jugada,
Cesc
selló la victoria con otro cabezazo pero este sí mucho más efectivo.
Alves profundizó por la banda derecha y su centro lo remató el de Arenys
tirándose en plancha y superando a Coentrao.
Como en muchos de los anteriores clásicos, los de Mourinho
recurrieron a la violencia y Fernández Borbalán, que completó un buen
arbitraje, perdonó la tarjeta roja a Sergio Ramos, Pepe y Coentrao.
El partido se convirtió en un rondo, con el
Barça disfrutando y el
Real Madrid, que se las prometía muy felices antes y a los veintidós segundos de partido, totalmente desquiciado.
Ahora, el
Barça iguala con el Madrid a 37 puntos en
cabeza de la tabla, aunque con un partido disputado más. La Liga vuelve a
teñirse de azulgrana.
Via:
Mundo Deportivo