Ya es oficial. El sucesor del Zonda ha sido
desvelado al público y parece ser que no ha sido por voluntad propia.
Hace apenas unos días una revista del motor desveló fotografías inéditas
sobre el nuevo deportivo de Pagani y sin duda este hecho ha precipitado
los acontecimientos.
Desarrollado desde 2003 bajo el nombre en clave
C9, modelo al que le hemos seguido bastante la pista
la nueva máquina firmada por Horacio Pagani pretende hacer olvidar al
Zonda y plantar cara los superdeportivos de nueva hornada, especialmente
al Bugatti Veyron. Inspirado en el renacimiento italiano, mezclando lo
mejor de dos mundos, el arte y la ciencia, el Pagani Huayra acerca a su
conductor a una nueva dimensión.
Su poderoso propulsor V12 6.0 biturbo firmado por AMG, rinde 700
caballos, que sumados a una caja de cambios secuencial con embrague
pilotado, lo elevan a la cúspide de los superdeportivos actuales.
Tampoco se queda atrás su carrocería, que emplea la tecnología utilizada
en el Zonda R –variante de competición del Zonda- utilizando fibra de
carbono combinada con filamentos de titanio que permite una mayor
rigidez.
Toda estas mejoras permiten parar la báscula es unos escuetos 1350
kilogramos, que le otorgan una relación peso potencia inferior a los 2
kilos por caballo -1,92- . Suma a esto una distribución de pesos casi
perfecta (44:56) y unos esquemas de suspensión prestados de la
competición y comprenderás que nos encontramos ante una máquina que
permite un paso de curva más allá de la razón.
Otra tecnología que introduce respecto a su predecesor, es la
aerodinámica activa, introducida por el Ferrari 458 Italia. En el caso
del Pagani cuenta con una silueta muy estilizada que prescinde de
alerones traseros e incorpora unos “flaps” al más puro estilo
aeronáutico que incrementan el apoyo del tren trasero en curva a alta
velocidad y en recta se pliegan para alcanzar la máxima velocidad punta
–unos 280 kilómetros / hora.
El diseño exterior tiene ciertas reminiscencias con el Zonda, sobre
todo el frontal en el que se introduce una nueva parrilla más agresiva
rematada por unos leds diurnos. El perfil también nos recuerda mucho al
primer modelo de Pagani, con un cockpit muy adelantado dejando espacio
al motor que sigue situado en posición central trasera. Sin embargo, lo
más revolucionario estéticamente hablando lo encontramos en la zaga,
que pese a mantener el ya tradicional cuádruple escape, llama
poderosamente la atención gracias a un grupo óptico de estética cuanto
menos discutible. Unas puertas al estilo “alas de gaviota” atraerán
todas las miradas cuando accedamos a nuestro biplaza.
Una vez dentro, una mezcla de artesanía y diseño barroco típico de
Pagani cubren hasta el último rincón del biplaza italiano. Llama
poderosamente la atención la escultural palanca de cambios o unos
acabados que no desentonarían en el palacio del Sultán de Brunei. Ni el
más mínimo resquicio se libra de un baño a partes iguales de materiales
nobles, como el cuero, el carbono o el aluminio.
Aún no se han desvelado sus prestaciones oficiales, pero no tenemos
duda que el Huayra pondrá las cosas muy difíciles a la élite de
superdeportivos actuales. Pagani lo ha vuelto a conseguir.